lunes, 9 de enero de 2012

Ejercicios de exploración creativa

El arte en todas sus manifestaciones posibilita en el ser humano múltiples oportunidades de expresión de las emociones, sentimientos, pensamientos y reflexiones sobre la realidad,  y le da el libre albedrío  de ser partícipe u observador con apreciación estética de las artes, hoy reconocidas como fundamento de la vida y la convivencia.
En la clase de artes los estudiantes tienen la oportunidad de formar equipos creativos para compartir sus saberes previos, conversar, reír colaborar, y, hasta errar, pues en el error y las carencias también florece la creatividad, la clase de artes es el momento propicio en que se fortalece la interacción humana a través de la imaginación y la comunicación estética.
Para los docentes del área es muy gratificante vivir estos procesos, donde se pueden encontrar jóvenes con talentos naturales, otros con problemas disciplinarios pero muy productivos y solidarios en esta clase, así también  logramos observar los cambios paulatinos ocurridos en algunos estudiantes que se negaban a cualquiera de las prácticas artísticas, pero  que sin darse cuenta terminan seducidos por la dinámica creativa de las clases. Más cuando reconocen esa transformación en su propio ser, se fortalece la autoestima, surgen nuevos líderes y, se desarrollan  competencias que facilitarán su  participación activa en la sociedad.
Mis estudiantes de la Institución Educativa Monseñor Ramón Arcila, son talentosos por naturaleza, llevan el ritmo en las venas, la actuación en sus gestos, la paleta cromática en su piel, la poesía en sus ojos, la melodía en sus voces.
Esta es una pequeña muestra de clase, quiero compartirla y recibir sugerencias para trabajar por la felicidad de esta juventud.

viernes, 15 de julio de 2011

Muestra de creaciones estudiantiles

La clase de artística se convierte en el momento en que los estudiantes se reunen para compartir expectativas en torno a una temática. Para la clase de Punto y Línea, se partió de las nociones conceptuales del punto y la línea, sorprende encontrar que siempre los relacionaron con la clase de lenguaje y geometría; entonces aproveché para narrarles situaciones relacionadas con la astronomía y la astrología, llevándolos a imaginar que estaban tirados sobre la hierba en una noche muy estrellada, miraron el firmamento y unieron los puntos (estrellas) con líneas, formando signos zodiacales.

Pasaron luego, a utilizar el papel en blanco, lo llenaron de puntos sin darle ningún orden. Se les indicó que partieran de un punto y llegaran al mismo uniendo con líneas de diferente forma; como resultados se lograron varias figuras de muy diversas formas, las que debían caracterizar de acuerdo con algún parecido con la realidad, por ejemplo animales, rostros y figuras humanas, seres fantásticos y objetos entre otros. Decoraron cada figura con texturas visuales, los productos fueron muy buenos, pero mucho mejor fue el proceso de creación, porque los chicos compartieron cada descubrimiento, ayudaron a otros en la búsqueda de formas, rieron, y perdieron el temor al dibujo, porque el ejercicio a pesar de haber sido acompañado tuvo mucha espontaneidad. 

Compartí la experiencia con docentes de un taller al que asistí y puedo decir con satisfacción que el ejercicio logró concentración, convivencia, comunicación y disfrute tanto en mis estudiantes juveniles como en mis colegas adultos. De esta práctica publico algunas fotografías.